Foto de Pepe Engelmo obtenida con luz artificial sin flash.
SOMBRERO: Cónico, luego de convexo abierto a plano, amplio mamelón, carnoso, frágil,
de 2 a 5 cm de diámetro, olor variable amarillo ocre, a veces rosado o lila, algo
harinoso con arruguitas radiales y gránulos ocre. Aspecto aterciopelado.
El margen formado por restos del velo que tienen aspecto de dientes o flecos irregulares.
LÁMINAS: Poco apretadas, desiguales, anchas, escotadas, de color blanco a
amarillento. El filo es del color del sombrero.
PIE: Esbelto, delgado, cilíndrico, frágil, separable, amarillea al frotar, de 3 a 6 cm
de longitud por por 3 a 5 mm de diámetro. La parte superior es blanca y sedosa y el resto es del
color del sombrero. Por debajo del anillo es granuloso.
Parece enfundado en una especie de media que termina en el anillo.
ANILLO: Pequeño, grumoso, frágil y fugaz.
ESPORADA: Blanca. Las esporas son amiloides (1).
QUÍMICA: El sombrero se tiñe de rojo con potasa a 10%.
CARNE: Delgada, frágil, amarillenta, más amarilla en la base del pie.
Olor a humedad y sabor ligeramente dulzón. No tiene interés culinario y se debe considerar
no comestible por su parecido a algunas lepiotas pequeñas.
SE PUEDE ENCONTRAR en verano y otoño en cualquier tipo de terreno
pero sobre todo en bosques de coníferas aislado o en pequeños grupos.
(1) Amiloide quiere decir que contiene almidón y se detecta exponiéndolas a una solución de yodo
que las colorea de marrón oscuro.